Hola!!! ¿Cómo estáis?
Yo bastante estresada estudiando. Mi idea de la siguiente entrada eran unos cupcakes que preparé para la comunión de un primo mío (¿verdad Joaquín?) pero claro, no hubiese quedado muy vistoso colgar unos cupcakes que llegaron a su destino con el ganache digamos... ¿líquido? y no contenta con ello, algunos se suicidaron por el camino de forma estrepitosa causándome una cara de sapo im-pre-si-o-nan-te y además echándole la culpa a mi pobre novio que fue conduciendo con enorme cuidado todo el camino. Sí, soy muy injusta! Perdón cari.
Así que he decidido que debido a que vivo en Alicante y mi familia vive en Murcia, pues va a ser que hasta que no llegue al menos noviembre no vuelvo a hacer cupcakes para llevar a ningún sitio, porque aquí ya estamos con manga corta al menos dos semanas y claro, las buttercream, los frosting o el ganache no llevan muy bien este clima ;).
Así que como las fotos de estos cupcakes no son decentes, pues os pongo el batido de fresa que hice el lunes para merendar:
Sé que hacer un batido de fresa no tiene mucha historia, pero os lo creáis o no, tuve que mirar como se hacía en internet (¡ay dios, y me las doy de cocinera, ale, morro no me falta!).
Ingredientes Batido de fresas:
- 500 gr de fresas (¿Fresas? ¿No me digas?)
- 1 litro de leche (semidesnatada o desnatada)
- 250 gr de azúcar (esto va en gustos)
- 4 yogures naturales
Para la decoración:
- Azúcar de colores para decorar los bordes del vaso
- Unas fresas
- Chocolate negro (72% de cacao en mi caso)
- Unas brochetas
Preparación:
Echamos las fresas en un bol que previamente habremos lavado muy bien y batimos muy bien hasta que no queden grumos ya que en nuestro caso no nos gusta que queden trocitos.
Tras esto, añadimos la leche, los yogures y el azúcar y batimos muy bien hasta que veamos que se ha integrado todo.
En cuanto a la decoración (ah ¿pero eso que has hecho se puede llamar así?), metí en una bolsa hermética unos 200 gr de azúcar y un poco de colorante azul Wilton, cerré la bolsa y lo mezcle todo (es pesado pero queda bien) hasta homogeneizar el color y dejé secar. Luego humedecí los bordes del vaso con leche, eché en un plato el azúcar azul y giré el vaso para que se pegará el azúcar a los bordes. El resto de azúcar la guardáis y para otra ocasión.
En cuanto a las fresas con chocolate, derretimos el chocolate en el microondas, mojamos las fresas en él y las metemos a la nevera unos 10 minutos. Pasado ese tiempo el chocolate ya se habrá condensado y podremos pincharlas en la brocheta. ¡Y habremos terminado!
Es muy rápido y sencillo de hacer, a pesar de que me enrollo como una persiana, se hace en 10 minutos y luego pues dejamos en la nevera o en el congelador y a ¡beber!
Aquí el resultado:
Vengaaa valeee, pongo una foto de los cupcakes de la comunión pero de lejos y para que veáis que primo más guapo tengo:




